Joao tiene Wi-Fi

Por Guillermo Cifuentes

“Qué difícil se me hace, cargar todo este equipaje, se hace dura una subida al caminar. Esta realidad tirana que se ríe a carcajadas, porque espera que me canse de buscar.” Llegado a la isla por culpa del pecado. Fue columnista del diario “La Discusión” de Chillán, (Chile). Guillermo Cifuentes

“El poder desgasta solo a quien no lo tiene”. G. Andreotti

Como hasta el momento que escribo estas líneas solamente están disponibles los “datos preliminares extrajurídicos” de las votaciones del 15 de mayo, lo único que puede ser confirmado es la percepción de quien fue el ganador. Este hecho tendrá indiscutibles efectos institucionales y políticos, aunque para fines de investigación científica es difícil que a los resultados definitivos con valor jurídico se les reconozca mayor confiabilidad y validez que a una encuesta.

Pero esa tardanza no sirve para explicar la ausencia de evaluaciones y revisiones de quienes fueron los actores del proceso, a excepción claro está del presidente de la JCE. Todo esto viene a cuento, pues aunque no se tienen disponibles opiniones acerca de los comportamientos de los actores –salvo en la importante denuncia de irregularidades- ya se está instalando la repetida tentación de seguir en lo mismo, especialmente de los ‘opositores’.

Resulta francamente dramático que a menos de dos meses de la votación con los resultados oficiales que no se tienen pero que se adivinan, se esté generando una exigencia política de pactos, diálogos y consensos, como si los que los piden no se hubieran dado cuenta que perdieron y creyeran que los que ganaron no se dieron cuenta que ganaron.

El diálogo, siempre necesario, es un eufemismo cuando se habla de negociación y en las actuales circunstancias no se ve absolutamente ninguna razón para que el gobierno negocie nada.  El gobierno tiene suficiente control político e institucional y es difícil que se vuelva a la experiencia del 2008-2009 en que se negoció con el ex-candidato.

Ahora para avasallar les bastaría conseguirse los votos de Quique en el Congreso.

Ante la que parece una inminente reforma tributaria es especialmente una novedad la pretensión de ponerle a las autoridades condiciones a todas luces imposibles y por demás muy poco institucionales o, peor aun, pretendiendo desconocer las instituciones.

Hasta donde me indican las lecturas de los periódicos, los programas televisivos de la mañana y uno que otro chisme, las leyes se hacen en el Congreso, por lo tanto intentar llevar la discusión de la reforma tributaria a otro escenario no es democrático y es un intento que no hace más que demostrar que los poderes fácticos viven de la debilidad institucional.

El 18 de mayo pasado no andábamos tan perdidos cuando escribimos en esta misma columna:

“El sueño cumplido de Balaguer se notará en primer lugar en que ya no hay PRD (el camino malo se cerró) y también en su culminación de pesadilla: nada de poderes independientes, de justicia independiente, de instituciones que funcionen y fiscalicen, nada. Constitución, tampoco”.

Y una semana más tarde añadíamos:

“La ley de partidos, la electoral y el pacto fiscal, vienen como paquete único que no será decidido en el Centro de los Héroes. Las prácticas corporativas van a llegar a una expresión máxima de tal magnitud que ni el Consejo Económico y Social será necesario reunir…” (25-05-2016)

Los desvaríos de que estamos siendo testigos esta semana tienen que ver con una obvia confusión democrática y sólo pueden explicarse en el hecho de que luego de concluido el proceso electoral sus protagonistas -con los exigentes estándares respecto de las propuestas de los candidatos, los insistentes llamados a la unidad que no contribuyeron a un proceso más democrático- se enfrentan a una realidad que quieren fabricar para seguir saliendo en los periódicos una vez derrotados en las votaciones.

Y aunque tienen razón en temer a un Congreso donde la mayoría está ahí con la vergüenza de ser resultado de la ecuación “reelección por reelección”,  ya es demasiado tarde para ablandar habichuelas, pues tuvieron toda la campaña, todo el tiempo del mundo para hacer esfuerzos en la dirección de un resultado distinto y ¿qué hicieron? Pero ya habrá tiempo suficiente para hablar de eso.

En los procesos democráticos se deben cuidar los haceres democráticos. Ese cuidado es y debe ser una fortaleza de la práctica política. Y a pesar de que la oposición ya fue notificada de que no será perseguida es francamente lastimoso que una vez perdida la posibilidad de influir desde el Congreso, se esté pidiendo que se cambien los integrantes del Consejo Económico y Social “por si me toca algo”. Dicha propuesta es impresentable por anti democrática y porque demuestra que la crisis todavía no se entiende y que no fue suficiente el besamanos post electoral.

Como las evaluaciones siguen tardando, como los asesores siguen errando, no está demás recordar que la prensa internacional se ocupó de hacernos saber que en la cárcel Joao tiene Wi-Fi

Así que a nadie deberá sorprender que en poco tiempo empiecen a aparecer las encuestas en que un alto porcentaje de ciudadanos pedirán “Pacto fiscal” con aumento de impuestos para financiar la seguridad, la salud, el agua potable y el país que queremos.

Sólo cuando se revele que existe un problema estructural que ya comienza a manifestarse se conocerá el tamaño del fracaso. Ahí nos daremos cuenta de que hay demasiados consultores sin consultorías y para resolver tamaño desajuste, pronto, muy pronto, se sabrá como se puede ser opositor del PLD y no serlo del gobierno.

 

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.