Incertidumbre económica y financiera

Por Félix Santana García

A medida que transcurren los días y se acerca el 20 de enero, fecha en la que cada cuatro años el candidato ganancioso de las elecciones nacionales de los Estados Unidos asume la presidencia, en este caso por el señor Donald Trump, uno de los presidentes electos más controversiales, aumentando la incertidumbre económica y financiera de casi todo el mundo.

Esto así, por la poca experiencia de Estado, su agresiva personalidad, poca inteligencia emocional y desconocimiento de temas internacionales, cualidades que lo harían dentro de unos días en un gobernante impredecible y temible.

En el plano local, economistas, políticos, empresarios, comerciantes y personas interesadas en la política creen que el entorno internacional será crucial para la economía de República Dominicana a partir del presente año. Mientras que el gobierno dominicano vaticina que la nación saldrá beneficiada con el triunfo del señor Trump, aunque la Vicepresidente del país tiene una idea divorciada de lo que creen los demás funcionarios.

Los primeros se basan en decir que la situación en sentido general del país será impredecible y crucial debido a los cambios económicos y financieros que desde ya se observan en los Estados Unidos, tal el caso del aumento de las tasas de interés.

Medida que determinará un incremento en el costo del dinero en dolares tomado en préstamo ya que este se encarecerá debido a que se estima que durante este año el Banco Central de la Estados unidos llevará las tasas de interés a 1.4% aproximadamente.

Lo anterior encarecerá los gastos financieros que disminuirán los márgenes de utilidades que han de alcanzar las empresas y elevarán los gastos corrientes del Gobierno Central dominicano obligando a las autoridades monetarias y financiera aumentar la tasa de interés de política monetaria o referencia a los fines de evitar la fuga de capitales por ese lado.

Y por el otro lado castigar o penalizar con un 35% a las empresas norteamericanas que intenten salir de ese país lo que llevará a que muchas de las inversiones hechas por empresarios de esa nación retornen a la misma.

Ese es el caso de la empresa automovilista Ford que ya anunció retirarse de México para invertir unos US$1,700 millones y crear unos 700 puestos de trabajo en la ciudad de Michigan, EE.UU y así evitar ser penalizada.

Otro aspecto es el caso de los tratados de libre comercio que se verán afectados ya que el próximo gobierno de Donald Trump revisará los términos de los mismos y aplicará nueva política migratoria a los fines de favorecer mucho más la economía norteamericana.

Medidas que deben poner en auto a las autoridades dominicanas a los fines de que los efectos de las políticas de Donald Trump no sean cruciales para la nación dominicana.

Pero por otro lado el Gobierno Dominicano vaticina que por el contrario, no obstante las acciones de políticas públicas que llevará a cabo el gobierno de Donald Trump la República Dominicana se beneficiará.

Lo anterior debido a que la economía norteamericana está en plena mejoría o auge y seguirá creciendo y por tanto las condiciones de vida del norteamericano experimentaran cambios favorables por el hecho de que el pueblo de ese país pagará menos impuestos y aumentarán las fuentes de empleos.

Y muchos dominicanos residentes en dicha nación enviarán más remesas y el turismo aumentará y por ende incrementarán las reservas internacionales del país.

Como se lee son ideas encontradas que podrían ser o no ser pues todo dependerá de las circunstancias que enfrentará en la realidad el presidente Donald Trump, pués una cosa es con guitara y otra con violín.

Ahora bien, es de sabio no esperar los cambios sorpresivos de la nueva política norteamericana que podrían afectar de forma directa la economía y finanzas dominicanas.

Mucho se ha hablado en el sentido de que las autoridades de la República Dominicana tomen las debidas medidas previsoras para evitar los golpes bajos que desestabilizarían las maltrechas finanzas dominicanas.

Aunque se pueda ser optimista desde el punto de vista económico y financiero debe recordarse que en una economía se debe aplicar el análisis de sensibilidad donde se juegue por los menos con tres escenarios donde el primer ciclo sea de bonanzas, el segundo sería normal y un tercero de recesión y no creer que la nación dominicana solo tendrá prosperidad antes cambios ineludibles que han de suceder.

Es bueno recordar que en asuntos económicos y financieros se debe ser conservador a los fines de que las malas rachas no sean traumáticas para el país.

Lamentablemente lo que pueda venir de manera desfavorable para la República Dominicana encontrará al país en una situación de defensa y no de ofensiva ya que las finanzas dominicanas no andan del todo bien ya que estas se sustentan en muchas deudas.

Deudas que ya representan un dolor de cabeza para todo el pueblo dominicano debido al poco dominio y mala administración que se tiene del arte y la ciencia de manejar el dinero.

En fin a Dios que reparta suerte y que nos encuentre debidamente confesados.

felix.felixsantana.santanagarc@gmail.com

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.